Un travieso despertar

Me asomo a la ventana y la encuentro con su brillante plumaje llamándome con su sonido inconfundible y movimientos casi estudiados.

Se posa en el árbol todavía sin flores, dando ligeros saltitos saludando al viento.

Juguetea traviesa hasta que una compañera vuela hacia ella.

 

No, aquí no, en la otra rama.

Se observan y levantan el vuelo con un rápido aleteo a la vez, sincronizadas como si de un coro se tratara.

Firmes en su vuelo se pierden en el horizonte y piensas si las volverás a ver.

A la mañana siguiente vuelven a despertarme haciéndome un guiño inesperado.

Su brillante pico, me indica que cada día tiene un bello amanecer y que aprender a mirar a través de diferentes espejos nos ayuda a valorar cada instante y crear otros nuevos dónde el tiempo nos recuerda que hoy y mañana, volverán.

Puede que sea en otro árbol o escuches otro aleteo distinto, pero si escuchas con atención podrás sentir su traviesa compañía.

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